Gracias a Dios, don Esteban ya lleva con nosotros un tiempo prudencial para saber que lo va a hacer genial. Va a saber ser padre y pastor y les va a dar la mejor formación, va a enseñar a los monitores a entregarse y amar y les va a dar a todos a Cristo.
Vamos a rezar por esta nueva etapa de los juveniles de San Rafael.

